6 pasos para crear nuevos hábitos

Muchas veces deseamos cambiar algún mal hábito o introducir nuevas rutinas en nuestro día a día y no sabemos ni por dónde empezar. Nos llenamos de buenas intenciones, nos repetimos "mañana empiezo", pero ese mañana nunca llega. Surgen problemas, excusas, otras prioridades, "no tenemos tiempo".. y vuelta a empezar, con la frustración que conlleva el ver que no somos capaces de arrancar, lo que aumenta la desmotivación y disminuye nuestra autoconfianza ("no soy capaz").

Otras veces esperamos a "Sentirnos Motivados" para empezar... y esa motivación nunca llega, o dura poco. El problema es que la motivación viene con la acción, y no al revés: no es algo que se "encuentra" o "se pierde" sino que has de crearla, y cuando desaparece es un síntoma de que algo estamos haciendo mal (objetivos muy grandes, mala planificación, no tener claros los "por qué... etc.) La motivación es un proceso que implica a tus necesidades, diálogo interno y diseño del camino: se construye mientras actúas (y no antes).

Sin embargo, cambiar nuestros hábitos e introducir nuevas rutinas es posible, no sólo eso sino que también es posible que esos cambios sean permanentes. ¿Quieres saber cómo conseguirlo? sigue leyendo...

Los hábitos (buenos o malos) no nacen espontáneamente, se aprenden.
Un hábito se forma como resultado de una acción que repites frecuentemente y que se ve reforzada por una consecuencia positiva.
La formación psicológica de los hábitos es un proceso de aprendizaje que consta de:
    •    Estímulo Activador: Estímulo que promueve el inicio de una conducta.
    •    Acción: La acción o actividad llevada a cabo.
    •    Recompensa: El beneficio obtenido, después de realizar la acción.

Una vez que el cerebro establece esta conexión neuronal, entonces la acción se iniciará  siempre que aparezcan los estímulos activadores: se convierten en hábitos que se ejecutarán de forma prácticamente automática, sin requerir excesiva atención o  esfuerzo por tu parte.
Seguramente habrás oído hablar de estudios donde se establece que es necesaria la repetición de una acción durante un número determinado de días para crear un hábito. Según los últimos estudios son necesarios 66 días para fijar de forma permanente una rutina.

Paso 1.- preparándonos: Enumera en tu libreta de trabajo Hábitos que deseas cambiar y cuáles pondrás en su lugar y hábitos que deseas adquirir.
Paso 2.- Fomentar la autoconfianza: piensa en la mejor versión de tí mismo. Para ello es necesario visualizar tus capacidades, tus recursos. Visualízate a ti mismo en un futuro cercano, por ejemplo dentro de un par de años, en el que has alcanzado crear los hábitos que ahora quieres incorporar en tu día a día.
Paso 3.- Piensa en tus metas.
Paso 4.- El quid de la cuestión es la repetición, repetición, y repetición. Fomentando la constancia.
Paso 5.- Avanza poco a poco. No tengas prisa por llegar.
Paso 6.- Prevenir baches en el camino y retomar la marcha después de una caída.