8 consejos del Papa Francisco para un Matrimonio feliz

1. Construyan juntos la casa
La casa se construye juntos, no solos, y construir significa favorecer y ayudar el crecimiento. Queridos novios, ustedes se están preparando para crecer juntos, construir esta casa, vivir juntos para siempre.

2. Piérdanle el miedo al “para siempre”
El miedo al “para siempre” se cura día a día, encomendándose al Señor Jesús en una vida que se convierte en un camino espiritual cotidiano, construido por pasos, pasos pequeños, pasos de crecimiento común, construido con el compromiso de llegar a ser mujeres y hombres maduros en la fe.

3. Practiquen la oración
En este camino es importante y necesaria la oración, siempre. Él para ella, ella para él, y los dos juntos. Pidan a Jesús que multiplique su amor. En la oración del Padrenuestro decimos: “Danos hoy nuestro pan de cada día”.

4. Practiquen la cortesía
Es necesario aprender a preguntar: ¿puedo hacer esto?, ¿te gusta si hacemos así, si tomamos esta iniciativa, si educamos así a los hijos?, ¿quieres que salgamos esta noche? En definitiva, pedir permiso significa saber entrar con cortesía en la vida de los demás. Sí, la cortesía conserva el amor. Y hoy en nuestras familias, en nuestro mundo, a menudo violento y arrogante, hay necesidad de mucha más cortesía.

5. Aprendan a decir “gracias”
Decir “gracias” parece fácil, pero sabemos que no es así. En su relación es importante tener viva la conciencia de que la otra persona es un don de Dios, y a los dones de Dios se dice ¡gracias!, siempre se da gracias.

6. Aprendan a pedir perdón
En la vida cometemos muchos errores, muchas equivocaciones. Los cometemos todos. He aquí entonces la necesidad de usar esta sencilla palabra: “perdón”. En general, cada uno de nosotros es propenso a acusar al otro y a justificarse a sí mismo. Acusar al otro para no decir “perdón” es un instinto que está en el origen de muchos desastres.

7. Vean el Matrimonio como una fiesta
El Matrimonio es una fiesta, una fiesta cristiana, no una fiesta mundana. Lo que sucedió en Caná hace dos mil años, sucede en realidad en cada fiesta de bodas: lo que hará pleno y profundamente auténtico su Matrimonio será la presencia del Señor que se revela y dona su gracia.

8. Trabajen juntos
El Matrimonio es también un trabajo de todos los días, podría decir un trabajo artesanal, un trabajo de orfebrería, porque el marido tiene la tarea de hacer más mujer a su esposa y la esposa tiene la tarea de hacer más hombre a su marido. Crecer también en humanidad, como hombre y como mujer.

¿Cómo Naciste León?

En la época prehispánica, León fue frontera y encrucijada cultural. Lo más antiguo es de tendencia Preclásica, aunque la cultura de Chupícuaro se extendió hasta esta zona y la cultura Teotihuacana, pero al desplomarse ésta, nómadas de los grupos chichimecas, como guamares y pames, invadieron el Bajío.
Durante el siglo XIV los chichimecas incursionaron en la Sierra de Comanja ya en la época colonial. Nuño de Guzmán y sus aliados tarascos llegaron el día 2 de febrero de 1530 al actual territorio del municipio. Llamando al lugar Valle de Nuestra Señora. La colonización agrícola y ganadera se inicia a partir del año 1546, con estancias concedidas a los españoles, quienes eran constantemente hostilizados por los chichimecas; ante esta situación, los colonizadores solicitan a las autoridades virreinales la fundación de un poblado mayor para encontrar una mejor protección.
El 12 de diciembre de 1575 el Virrey de la Nueva España Martín Enríquez de Almansa expide un decreto para fundar un poblado en el llamado Valle de Señora, en las tierras de Juan Jasso. El asentamiento tendrá categoría de ciudad si residieren en él cien vecinos o categoría de villa si sólo fueren cincuenta. Este mandato se cumple el 20 de enero de 1576 por el Capitán Juan Alonso de Torres, Juan Bautista de Orozco y un grupo de colonos españoles e indígenas, los cuales fundan la Villa de León realizando el trazo de la misma e instalando su primer ayuntamiento. Se decidió darle este nombre por ser el lugar de procedencia del Virrey, el Reino de León. Los indígenas son agrupados en los pueblos de San Miguel y el Coecillo, al sur y nororiente respectivamente.
Santiago Apóstol, patrono de España, fue nombrando como patrono de la ciudad el 20 de enero de 1576, sin embargo, dos siglos después el Cabildo Catedralicio se da cuenta que en realidad, el santoral marcaba el día 20 de enero como dedicado a San Sebastián Mártir y viendo que tanto dicho Mártir como Dn. Alonso Espino murieron asaeteados por flechas, no dudaron en nombrar como patrono de la ciudad a San Sebastián. El padre Espino fue fundador y primer párroco de la villa, murió asaeteado por los indios chichimecas en 1586.
Poco a poco la Villa fue creciendo, en 1580 se decide agrupar a los negros y mulatos en un nuevo pueblo al norte, con lo cual nace lo que en el futuro será el Barrio Arriba. Sus habitantes se dedicaban a la artesanía, otros más a la actividad de la curtiduría. A principios del siglo XVII llegan los Juaninos, quienes levantan un templo y un hospital en las cercanías de la villa, al poblarse sus alrededores nace otro barrio, San Juan de Dios.
La Orden de la Compañía de Jesús llega a León en 1731 y se les brinda un lugar en el Templo de la Santa Escuela de Cristo (actual Templo del Inmaculado). Al año siguiente allí se comenzaría a venerar el óleo de la Virgen de la Luz, patrona de la ciudad.
Cicerón decía que “No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser incesantemente niños”. Quien conoce ama y el que ama respeta ¡Conozcamos la historia de nuestra ciudad! Y así valoraremos nuestra ciudad y seremos mejores ciudadanos.

(Datos tomados de entrevista a Lic. Mariano González Leal)


6 cosas a evitar para mejorar la comunicación de pareja

1. PUNTUALIZAR
Todos nosotros hemos tenido la experiencia de que frente a un problema nuestra pareja tiene la razón. El intercambio emotivo afectivo se reduce a algo frío y distante. Los seres humanos no funcionamos solamente según el sentido común y la lógica: la mayor parte de las veces, sobre todo cuando se trata de dinámicas afectivas, son las reacciones emotivas las que guían nuestro comportamiento. El hecho de puntualizar se nos muestra como un ingrediente fundamental del diálogo que fracasa.
2. RECRIMINAR
Someter a la pareja a un proceso en el que se identifica y hace pública su culpa, haciendo que el otro se sienta cuestionado y condenado. Es decir, no hablamos sólo del significado de lo que decimos, sino la manera en la que lo decimos. Razones y emociones no están siempre de acuerdo, más bien a menudo están en conflicto.
3. ECHAR EN CARA
El que saca en cara adopta el papel de víctima del otro y desde esta posición de dolor utiliza su propio sufrimiento para que su pareja corrija aquellos comportamientos que lo han generado. Si nos ponemos en el rol de víctima del otro, lo convierto automáticamente en mi verdugo. Si este último se enfada me hará aún más víctima, yo se lo haré notar y él será cada vez más agresivo e insoportable.
4. SERMONEAR
La cuarta estrategia para un diálogo fallido es predicar. La estructura de hacer el sermón es proponer aquello que es justo o injusto a nivel moral y sobre esta base, examinar y criticar el comportamiento ajeno.
5. ¡TE LO DIJE!
Su fuerza reside en que consigue provocar de inmediato irritación y descalificación. La idea de fondo es que la pareja nos comunica que hemos cometido algún error porque no le hemos escuchado o no le hemos dado importancia a sus palabras o a su opinión.
6. ¡LO HAGO SÓLO POR TI!
Capaz de desencadenar la furia de la persona más tranquila; esta declaración viola una regla fundamental de la llamada nobleza de espíritu